viernes, 4 de enero de 2013

Café para el corazón, humo para el cerebro

"El humo de mi café me incitaba al asalto, a tirarme sobre él y robarle el beso que no me había dado desde anoche, pero nada era igual. El cuchillo sobre la mesa de luz me llamaba la atención irremediablemente, y su tranquilidad me empezaba a irritar. Era tan lindo y sumiso cuando dormía, cálido, tierno, amoroso, totalmente diferente a la persona consiente que conocía. Mis músculos empezaban a apagarse, al igual que mi cerebro, mientras el humo de mi café me lloraba un día mas.
Salí de la habitación y me dirigí a la cocina pensando en qué hacia un cuchillo en la habitación y por qué mi desayuno me había llevado hasta allí, si lo único sano dentro de ese cubo eran las rosas que asomaban por la ventana." 




Lov!


TK.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

un diablo esta escribiendo aquí: